Escondido en nubes de un mañana mejor los sueños gastados de miles de ojos mirando el cielo llover recaen en un lejano lugar.
Voces de alegría bailan entre oídos de amantes desesperados que se esconden en la hierba, con besos envueltos en calor, dulces almas
Caminar se extiende por un campo sombrío donde sienten el viento en sus mejillas, rozando, llevándose, rasgando hasta su más escondido temor
Bailan entre oídos amantes desesperados, llenos de actitudes óptimas y canciones de amor
Y yo que estoy acá observándolos, es mejor dejar que sigan sus manos hasta encontrar la felicidad
Un buque de recuerdos se aleja por un sucio mar, con gaviotas locas y peces de color, se asfixian entre las aspas, miles de aspas…
Amantes que no miran un ayer, amantes que no retroceden, que no siguen sus tristezas ni sus antiguos momentos.
Siguen la música, la que no varo en solo su piel, la que traspaso su interior, se funden entre ellos, se comen entre ellos, se combinan junto a ellos olor a paz.
Amantes que no siguen la fila negra, no escriben en un obituario, amantes que no tienen ningún recelo o menor.
Aplastan el suelo bailando libres, respiran su propio momento, se dejan morir y regresar en un suspiro, amantes dulces amantes, pisan el suelo y secan la vida, en un momento, un preciso momento
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